Sobre mí

De niña amaba los animales, la música y la ciencia ficción, mientras soñaba con ser escritora.

Nunca fui brillante en los estudios, pero tampoco era una mala estudiante. Estudiaba sin esfuerzo, salvo en primavera, y me costaba la misma vida relacionarme, en cualquier época del año.

Crecí amando la playa, leyendo libros de Isaac Asimov y soñando que algún día podría ser libre.

Aprendí a valorar la amistad como el bien más preciado y aunque la timidez me acompañaba allá donde iba y me impedía hacer amigos con facilidad, procuraba hacer al menos, buenos amigos, y sobre todo, no dejar que el paso del tiempo se los llevara.

Sin mucha suerte en el amor, soñaba con encontrar algún día a mi príncipe azul, y me costó encajar que sólo me enamoraría de princesas.

Conocí el amor no correspondido, el primer amor, el amor furtivo, el que no tolera la separación y el que sobrevive al paso del tiempo.

Hace algo más de cuatro años llegó a mi vida un bebé que lo cambió todo, y poco tiempo después despedí para siempre al que había sido mi compañero de vida durante 16 años, mi perro Hugo.

A lo largo de mi vida he trabajado como azafata de promociones, encuestadora, ticketera en una heladería, contando coches que entraban en una rotonda y coordinando a los que contaban los coches que entraban en las rotondas, como teloperadora, administrativa, técnico de formación, profesora, becaria de investigación, investigadora y algunas veces también de psicoterapeuta.

Nunca dejé de escribir. Escribí diarios, cartas a amigos del ciberespacio, cartas de amor, poemas, relatos, novelas, blogs.

Actualmente me gano la vida como profesora universitaria e investigadora mientras sigo pasando páginas y soñando con poder vivir de la escritura algún día.